CUIDADOS DEL ESTADO DE ÁNIMO EN OTOÑO

¿Por qué en otoño el ánimo tienda a bajar?

Empezamos que para decir hola al OTOÑO, es preciso decir adiós al verano. Una época en la que la rutina la vivimos con otra alegría, con menos obligaciones, con más relaciones sociales, con menos prisas…. 

Cuando llega septiembre, unas semanas antes de la entrada del equinoccio de otoño, el ritmo de vida cambia para disponernos a afrontar más exigencias, más compromisos, una MAYOR RESPONSABILIDAD. Desde los más pequeños que empiezan la escuela en infantil, hasta muchos abuelos que se ven obligados a echar una mano con los nietos. Todos nos vemos envueltos en un proceso de cambios, de adaptaciones y la ACTIVIDAD ESCOLAR, ESTUDIANTIL, supone un gran cambio una gran adaptación. A esto, le podemos sumar que fuera de los horarios laborales, nos vemos inmersos en un complicado horario de actividades para seguir aprendiendo, para estimular la mente y el cuerpo… Total, que queremos abarcarlo todo y programamos el tiempo, que  nos obliga a CORRER  y a vivir en un ay que no llego… ¿Te suena?

 

Pero, la cosa no termina ahí, porque una vez empezada la adaptación a la rutina escolar, estudiantil, familiar…, viene otro cambio, el equinoccio de otoño, que trae consigo una disminución progresiva de luz, días más cortos y noches más largas. Una pérdida de luz que se suma a la caída de la hoja, que coincide con una mayor caída del cabello, que en realidad, tiene más que ver con un periodo de renovación, motivo por el cual cae el viejo. Hago hincapié en recordar que vivimos inmersos en todos los cambios naturales que nos rodean, más los que propicia el hombre, porque todavía nos queda otro cambio por venir, el cambio horario, que este año será el próximo 27 de este mes. Este último cambio nos propone una nueva adaptación a la luz,  anochecerá antes y amanecerá antes.

 

Y estos cambios ¿cómo pueden influir en la baja del estado de ánimo?

¿Te sientes más cansada, cansado, con menos energía y con desmotivación? ¿Has observado un aumento de somnolencia y de apatía? Estos podrían ser síntomas de fatiga. Una fatiga que puede ser producida por la adaptación a todas las exigencias y prisas a las que nos sometemos, sin olvidarnos, que la alteración en el sueño también puede producir fatiga. En otoño, el sueño se puede ver alterado por  una dificultad para adaptarnos a la luz, al cambio horario…., lo que ocasiona problemas para conciliar y/o episodios de insomnio. Una causa muy importante para levantarse con una falta de energía, sintiendo lo difícil que es vivir el día a día.  

¿Qué podemos hacer para mejorar el problema?

En los últimos tiempos, se habla de la relación entre bajos niveles de Vitamina D y un estado ánimo bajo. Con lo cual, se podría valorar el nivel por un análisis y considerar una suplementación con vitamina D. Muy importante tomar el sol en otoño y hacerlo en las horas en las que no necesitamos protección solar.

También, nos podría ayudar consumir más alimentos ricos en vitaminas del grupo B, que podemos encontrar en: cereales integrales, legumbres, vegetales de hoja verde, plátanos, naranjas, nueces, pescado, huevos, yogur natural y EVITAR LOS ALIMENTOS PROCESADOS, ricos en azúcares y harinas refinadas (estresores del sistema nerviosos y muy importante, el azúcar es un ladrón de éstas y otras vitaminas, ya que no aporta ninguna  y el organismo necesita sacarlas de sus reservas para metabolizarla), grasas poco saludables, sal y aditivos.

Además, podemos ayudarnos con infusiones de plantas medicinales que mejoren esa alteración del sueño, que nos predispongan a sentirnos más tranquilos, con menos cansancio, desanimo, tristeza… Plantas como la valeriana, que sé que tiene un olor especial, no nos olvidemos que es una raíz. Pero, reconozco que una taza por la mañana y otra por la noche, como una media hora antes de ir a dormir, nos puede ayudar a sentirnos más tranquilos por el día y disfrutar de un mejor sueño. Para mejorar su sabor y potenciar su efecto le podemos añadir unas hojitas de hierbaluisa, digestiva y que  combate el insomnio y unas hojitas de espino blanco gran sedante del sistema nervioso con acción hipotensora. Aunque hablemos de plantas “naturales” tenemos que tener en cuenta, que si tomo fármacos, éstas pueden interactuar con ellos, como por ejemplo: la valeriana que podría aumentar el efecto de barbitúricos,  benzodiazepinas, antihistamínicos H1 y del alcohol; según la cantidad que se tome, el tiempo que se distancien y la persona que lo tome, todas, todos no somos iguales… 

Un par de gotitas de aceite esencial de lavanda en un pañuelo colocado en la almohada, pueden ayudarnos, también, a conciliar el sueño, al igual que unas respiraciones profundas, que en la cama se notan muy bien cuando las hacemos, pueden facilitarnos conciliar mejor el sueño. 

Prevenir la luz azul, a la que exponemos nuestros ojos, ante el teléfono, la tablet, el ordenador… Esta luz suprime la producción de melatonina, hormona del sueño. Por ello, te recomiendo: abstenerte de utilizarlos 2 horas antes de ir a dormir, o poner los citados aparatos en modo noche y así mejorar la calidad de tu sueño. 

Es recomendable dejarse aconsejar por profesionales y no por internet que no conoce cómo es nuestro problema.

 

Te agradezco tus comentarios, para ayudarme a ofrecerte recomendaciones de utilidad.

 

Pilar López Martín –Naturópata.

 

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